Venía cansada en el transporte público,
con mis audífonos puestos,
sin pensar en mucho.
Los ojos se me cerraron de pronto
Y soñé que venías.
Que a pesar de mi actitud necia, venías.
Estabas ahí esperando en la puerta de mi casa, muerto de frío, para darme un abrazo y saludarme.
Me despertd, ya llegaba a mi paradero
Y tenía que alistarme.
El sueño se quedo en el olvido
No hay comentarios:
Publicar un comentario